Urban Edwin Forever
jueves, mayo 26, 2005
"El traje nuevo del emperador"
Pasé toda la tarde de hoy con Jorge Salvador, fue muy divertido.
Primero fuimos al Museo de San Ildefonso, ya que son los últimos días de la exposición de Gaudí... ¡¡resultó ser todo un fiasco!!, la mayor parte de lo expuesto eran copias y la museografía era pésima, como libro hubiera lucido excelente pero no como exhibición. Lo más divertido fue cuando estuvimos en el salón del “Generalito” (un área del museo que en el pasado fue el salón del coro y de eventos generales) y me explicó todas las escenas de la biblia talladas en los muebles de madera novohispanos, fue emocionante, nos dejaron entrar a áreas que están usualmente restringidas al público. Después dentro del mismo museo vimos la exposición de un pintor inglés radicado en la Ciudad de México quien se ha dedicado a pintar escenas del centro histórico chilango, todo muy kitcsh.
Después de eso nos dirigimos a Lomas, donde se estaba realizando una subasta de ropa de la pareja presidencial: vestidos de cóctel de Martha Sahún, botas de Vicente Fox, objetos personales, etc. Todo era en beneficio del museo de artes populares, ó algo así. Algunas de las prendas eran realmente glamorosas y estaban siendo subastadas por precios muy bajos. Yo estaba interesado en obras de arte que ahí había pero resultaron ser sólo unas copias. La organizadora del evento fue Viviana Corcuera, la más famosa arribista de México, directora de la revista socialité “Caras” (sólo eres de la clase alta si apareces en ésta publicación, la crema y nata). Iba sin maquillaje y fumando un cigarro, resultó ser muy pedante y grosera, ¡¡toda una arribista!!, me encanta éste tipo de gente. Jorge Salvador y yo acabamos de ver todo, tomamos gingerale y nos fuimos. Ah, antes de que se me olvide, en esta fiesta nos topamos con la directora del Museo de San Ildefonso y concordaba con que la exposición era pésima, Jorge Salvador le dijo que “le vendieron el traje del emperador”.
Llegamos a mi departamento e hicimos el amor furiosamente, fue fantástico. Platicamos un rato de lo que habíamos visto en los eventos y al final me invitó a cenar.
Primero fuimos al Museo de San Ildefonso, ya que son los últimos días de la exposición de Gaudí... ¡¡resultó ser todo un fiasco!!, la mayor parte de lo expuesto eran copias y la museografía era pésima, como libro hubiera lucido excelente pero no como exhibición. Lo más divertido fue cuando estuvimos en el salón del “Generalito” (un área del museo que en el pasado fue el salón del coro y de eventos generales) y me explicó todas las escenas de la biblia talladas en los muebles de madera novohispanos, fue emocionante, nos dejaron entrar a áreas que están usualmente restringidas al público. Después dentro del mismo museo vimos la exposición de un pintor inglés radicado en la Ciudad de México quien se ha dedicado a pintar escenas del centro histórico chilango, todo muy kitcsh.
Después de eso nos dirigimos a Lomas, donde se estaba realizando una subasta de ropa de la pareja presidencial: vestidos de cóctel de Martha Sahún, botas de Vicente Fox, objetos personales, etc. Todo era en beneficio del museo de artes populares, ó algo así. Algunas de las prendas eran realmente glamorosas y estaban siendo subastadas por precios muy bajos. Yo estaba interesado en obras de arte que ahí había pero resultaron ser sólo unas copias. La organizadora del evento fue Viviana Corcuera, la más famosa arribista de México, directora de la revista socialité “Caras” (sólo eres de la clase alta si apareces en ésta publicación, la crema y nata). Iba sin maquillaje y fumando un cigarro, resultó ser muy pedante y grosera, ¡¡toda una arribista!!, me encanta éste tipo de gente. Jorge Salvador y yo acabamos de ver todo, tomamos gingerale y nos fuimos. Ah, antes de que se me olvide, en esta fiesta nos topamos con la directora del Museo de San Ildefonso y concordaba con que la exposición era pésima, Jorge Salvador le dijo que “le vendieron el traje del emperador”.
Llegamos a mi departamento e hicimos el amor furiosamente, fue fantástico. Platicamos un rato de lo que habíamos visto en los eventos y al final me invitó a cenar.