<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/platform.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar/12677237?origin\x3dhttp://urbanforever.blogspot.com', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>

Urban Edwin Forever

jueves, junio 23, 2005

"Deseo Coleccionista"

Tuve subasta de arte en un restaurante muy elegante de Polanco, he olvidado el nombre pero está en Pabellón Polanco. Como siempre, la organiza la galería 10/10. Llegué con Jorge Salvador y el ambiente era digno de una película, mucha gente importante y saludamos directamente a la galerista Esther Misrachi quien se sorprendió cuando le conté lo del premio y la conferencia. Había muchísimos fotógrafos de prensa y como ví que nadie me pelaba me levanté y a uno le dije que era pintor y que mi cuadro “El Sol” (de la serie “Las máscaras el hombre”) sería subastado ésa noche, el tipo me vió con cara de “¿a éste que le pasa?” y yo le dije, señalando Jorge Salvador “vengo con él, creo que se conocen” y así era, por su labor cultural mi mecenas es muy conocido y conseguí que nos tomarán una foto con Misrachi. El evento empezó con una aburridísima cata de vinos dirigida por Debbie Bird, una mujer que se dedica a esto, creo que es imagen de la compañía Pedro Domeck porque aparece en todas as revistas de socialité (Actual, Quién, Hola! –edición México-, Caras, etc.). Había vinos caros por supuesto y muchas modelos, yo ya quería que empezara la subasta y Debbie Bird (a quien por melosa le puse el sobrenombre de “Honey Bee” –aunque claro, ella no lo sabe, ni me hace en éste mundo) diciendo “lo que está de moda es saber de vinos”, una actitud totalmente frivolité.

“El Sol” estaba marcado en la lista con el número 16, por lo que salió pronto. Como siempre todo este acto fue dirigido por mi subastador favorito Norman Bardavid, quien cuando llegó mi turno dijo “tenemos el honor de que el artista nos acompañe ésta noche”, me encantaron como sonaron esas palabras. El precio de arranque fue de $800 (en la subasta anterior ése mismo cuadro salió en $700 pero no fue vendido, fue por culpa de ése comediante vestido de Cantinflas, ¿recuerdan?, era odioso) y... bueno, la obra se vendió en $800. No está mal, se vendió, pero no pude ver quién la compró. Yo ya podía irme después de eso pero empezaron a salir más obras de artistas que admiro y muchas más que me gustaron mucho, algunas saliendo desde $0. Eso me encantó, incluso me puse a pujar por varias obras que me gustaron, pensando lo siguiente “puja desde $500 y hasta $1000, si la obra sobrepasa ese valor ya no hagas más ofertas”. Desafortunadamente no compré nada, pero llegó un momento en que yo quería comprar obras que Jorge Salvador –mi mecenas- estaba pujando por ellas y que al final... compró, le entusiasmó mi interés en coleccionar arte y solo le dije “si esto de ser artista no funciona me volveré coleccionista” incluso, conmovido por mi comentario dijo que me vendería unos grabados hermosos por $400 (él los ganó por $900) y yo le respondí “no, gracias, eso sería como abusar de ti, prefiero pujar yo por mi cuenta, sólo me dirigiré a ti como asesor en éstos casos” y él aceptó.

Como diría Oliver, cada vez que escribo sobre mis noches (“toreador”) de subastas, dice que suenan tan a... ¡¡arte!!.

Jorge Salvador me invitó a pasar el sábado con él en Cuernavaca, dice que quiere “salvarme” de la marcha del orgullo gay (él detesta éste evento, lo considera como despreciable exhibicionismo)... aún no decido si ir ó no.