Urban Edwin Forever
domingo, julio 10, 2005
"Fin de semana para celebrar"
Éste 10 de julio celebro mi primer aniversario viviendo solo (coincidiendo con que hace un año exacto tuve mi primer exposición individual “Las máscaras del hombre”) y he decidido pasármelo en grande con un “fin de semana de locura”.
El viernes por la tarde me cité con Miguel Murillo en el Hotel Mazatlán para tener una “orgy party”. La ubicación es en una de esas sucias callejuelas de Izazaga, ya saben, todo muy peligroso y el hotel tenía facha de ser “de mala muerte”. Entré directamente al hotel sin decir nada hasta llegar a la habitación 25. Al abrir la puerta me encontré con que Miguel estaba ahí desnudo y orinado, recibiéndome con una gran sonrisa, nos abrazamos (no importando los orines) y platicamos, hacía dos largos años que no nos veíamos, lucía fantástico. En la misma habitación estaba otro hombre, Federico, quien también fue invitado. Lo que hicimos en las horas siguientes fue digno de una escena de “sexo, drogas & rock´n roll”, entre Federico y yo poseímos a Miguel de todas las formas sucias posibles y lo humillamos al extremo, todo por petición y consentimiento de Miguel, el sexo sadomasoquista puede ser sumamente fuerte. Hasta filmamos en video y tomamos fotos. Hubo momentos que parecían sacados del programa de televisión “Fear Factor” (lleno de momentos grotescos) ó de la película “El Imperio de los Sentidos” (o sea follar –casi- hasta morir). Federico tenía un compromiso y tuvo que irse temprano, así que Miguel y yo nos quedamos platicando y follando hasta el amanecer.
El sábado desperté con Miguel y nos fuimos a desayunar. Lo había invitado a una inauguración en la galería Juan Martín de Polanco, donde se exhibirían grabados de Francisco Toledo basado en el “Informe a la Academia” de Kafka (la historia de un simio que adquiere hábitos humanos). Miguel estaba muy cansado de follar toda la noche así que se fue a dormir a su casa y yo me dirigí a la galería esperando encontrarme con el artista... pero no fue así, Toledo no se presentó, igualmente me quedé un rato para ver la obra. Yo también estaba molido, apenas dormí tres horas así que me regresé al departamento para dormir un rato. Me desperté justo a tiempo para cambiarme de ropa (aprovechando que tenía tiempo le llamé a JL para ver si se sentía mejor) y llegar a mi cita con mi amigo David Maza, fuimos a ver la obra de teatro “La cena de los idiotas” donde actúa el conductor de televisión Omar Chaparro (me gané los boletos llamando a la radio unos días antes). Les puedo decir una cosa sobre la obra... ya antes había ido a ver obras excelsas con primeros actores y esto... pues fue como “comer un día en el Ritz y al siguiente comer Zucaritas”. Después de eso fuimos a comer hamburguesas y nos quedamos platicando, David Maza está lleno de proyectos, como filmar un cortometraje entre otras cosas. De lo que estoy seguro es que tendrá un buen futuro asegurado, con la gente que ama, su familia y amigos.
Unos días atrás Walter me invitó a una fiesta de cumpleaños de un amigo suyo y le pregunté si podía llevar a David a lo que dijo que sí. Pues bien, nos encontramos ese sábado en la noche con Walter para llegar al lugar... ¡¡es realmente lejos!!, justo por donde los autobuses eléctricos tienen su base. La fiesta resultó ser sumamente aburrida, pero aburrida con ganas. El que hizo de DJ era un “buga” (heterosexual) que solo ponía cumbias y salsa para bailar con su novia, aparte de que casi todos venían en pareja. Todos creían que David y yo eramos pareja, pero siempre respondíamos “solo somos amigos” (el también es “buga”). En cuanto David me dijo que ya se estaba aburriendo le propuse que nos fuéramos y Walter se nos unió. Ya en la calle buscamos una manera de salvar la noche y nos fuimos todos a mi lugar favorito, la cantina “El Viena”. En la pura entrada me encontré con la muchacha que vende fotografías polaroid y me reconoció de la vez pasada y le pedí “tómame una foto con mis amigos” (quedó fantástica). Ya dentro sólo le dije a David “Bienvenido a México by Night!!!” (en alución al juego de rol “Vampiro la Mascarada”). David estaba sorprendido de ver a tantos personajes tan extravagantes, sobre todo muchos “vaqueros”. Después nos dimos una vuelta al “Oasis”, donde mi amigo quedó muy sorprendido al verme “ligar” con un chavo y que en menos de cinco minutos ya me había dado su teléfono y estabamos besándonos (“Me sorprende la rapidez con la que te mueves ahí, -dice David Maza- es como si te viera en tu hábitat natural”). Walter dijo que iría al baño pero ya no volvió, no lo encontramos y dedujimos que se había ido a su casa. Justo antes de irnos le dije a David “voltea y dime quien está atrás de mí”... ¡¡era Carlos Monsiváis, el famosísisisimo intelectual!!, mi amigo se quedó con la boca abierta. Pero como ya era tarde tomamos un taxi que nos llevó a mi casa, le dejé a David la cama grande y yo me dormí en la chica. No había dormido tan bien en mucho tiempo.
El domingo al despertar le ofrecí a mi amigo un 7up para que se desamodorrara, estuvimos platicando un rato de política y asuntos externos. Él y yo somos absolutamente diferentes y por algún motivo raro nos llevamos de maravilla. Mi amigo me invitó a desayunar al Sanborns de Interlomas y después de eso yo lo invité al cine, David me platicó que quería ver la película de los “Cuatro Fantásticos” pero que en todos los cines a los que había ido estaba doblada al español y el quería verla subtitulada... y la encontramos!!!. Vimos la película que resultó ser muy divertida (sobre todo si eres fan de los cómics, sino, será una buena película para ver un domingo con los cuates). Después de eso fui a dejar a David hasta el autobús que lo llevaría a su casa y solo se despidió diciendo “gracias por el fantástico fin de semana”. Recibí en mi celular un mensaje de Miguel Murillo, que habría otra “orgy party” pero en un hotel diferente. No encontraba el hotel, me perdí y caminé por mucho tiempo hasta que dí con el lugar. Creo que les parecí muy sospechoso a los guardias de seguridad del Hotel Sevilla (por el Monumento a la madre, donde sería la nueva fiesta) pues me siguieron durante un buen rato. Ya cuando me libré de ellos toqué directamente a la puerta de la habitación 705... llegué tardísimo, hacía horas que había empezado la reunión, había juguetes sexuales e instrumentos de tortura regados por todo el piso. La gente entraba y salía para follarse a Miguel, yo no me sentía tan bien, me había resfriado de un momento a otro y sentía que me había dado fiebre. Mejor me fui a mi casa donde me tomé unas pastillas y me dormí un rato. Me despertó el teléfono, era Miguel quien me preguntaba si no me había llevado yo su “butt plugger” (una cosa como tapón que se inserta en el ano) y le respondí que no, que la última vez que lo ví estaba en el baño... resultó que lo aventó al inodoro sin darse cuenta y éste se tapó. Fue divertido.
En resumen, fue un buen fin de semana.
El viernes por la tarde me cité con Miguel Murillo en el Hotel Mazatlán para tener una “orgy party”. La ubicación es en una de esas sucias callejuelas de Izazaga, ya saben, todo muy peligroso y el hotel tenía facha de ser “de mala muerte”. Entré directamente al hotel sin decir nada hasta llegar a la habitación 25. Al abrir la puerta me encontré con que Miguel estaba ahí desnudo y orinado, recibiéndome con una gran sonrisa, nos abrazamos (no importando los orines) y platicamos, hacía dos largos años que no nos veíamos, lucía fantástico. En la misma habitación estaba otro hombre, Federico, quien también fue invitado. Lo que hicimos en las horas siguientes fue digno de una escena de “sexo, drogas & rock´n roll”, entre Federico y yo poseímos a Miguel de todas las formas sucias posibles y lo humillamos al extremo, todo por petición y consentimiento de Miguel, el sexo sadomasoquista puede ser sumamente fuerte. Hasta filmamos en video y tomamos fotos. Hubo momentos que parecían sacados del programa de televisión “Fear Factor” (lleno de momentos grotescos) ó de la película “El Imperio de los Sentidos” (o sea follar –casi- hasta morir). Federico tenía un compromiso y tuvo que irse temprano, así que Miguel y yo nos quedamos platicando y follando hasta el amanecer.
El sábado desperté con Miguel y nos fuimos a desayunar. Lo había invitado a una inauguración en la galería Juan Martín de Polanco, donde se exhibirían grabados de Francisco Toledo basado en el “Informe a la Academia” de Kafka (la historia de un simio que adquiere hábitos humanos). Miguel estaba muy cansado de follar toda la noche así que se fue a dormir a su casa y yo me dirigí a la galería esperando encontrarme con el artista... pero no fue así, Toledo no se presentó, igualmente me quedé un rato para ver la obra. Yo también estaba molido, apenas dormí tres horas así que me regresé al departamento para dormir un rato. Me desperté justo a tiempo para cambiarme de ropa (aprovechando que tenía tiempo le llamé a JL para ver si se sentía mejor) y llegar a mi cita con mi amigo David Maza, fuimos a ver la obra de teatro “La cena de los idiotas” donde actúa el conductor de televisión Omar Chaparro (me gané los boletos llamando a la radio unos días antes). Les puedo decir una cosa sobre la obra... ya antes había ido a ver obras excelsas con primeros actores y esto... pues fue como “comer un día en el Ritz y al siguiente comer Zucaritas”. Después de eso fuimos a comer hamburguesas y nos quedamos platicando, David Maza está lleno de proyectos, como filmar un cortometraje entre otras cosas. De lo que estoy seguro es que tendrá un buen futuro asegurado, con la gente que ama, su familia y amigos.
Unos días atrás Walter me invitó a una fiesta de cumpleaños de un amigo suyo y le pregunté si podía llevar a David a lo que dijo que sí. Pues bien, nos encontramos ese sábado en la noche con Walter para llegar al lugar... ¡¡es realmente lejos!!, justo por donde los autobuses eléctricos tienen su base. La fiesta resultó ser sumamente aburrida, pero aburrida con ganas. El que hizo de DJ era un “buga” (heterosexual) que solo ponía cumbias y salsa para bailar con su novia, aparte de que casi todos venían en pareja. Todos creían que David y yo eramos pareja, pero siempre respondíamos “solo somos amigos” (el también es “buga”). En cuanto David me dijo que ya se estaba aburriendo le propuse que nos fuéramos y Walter se nos unió. Ya en la calle buscamos una manera de salvar la noche y nos fuimos todos a mi lugar favorito, la cantina “El Viena”. En la pura entrada me encontré con la muchacha que vende fotografías polaroid y me reconoció de la vez pasada y le pedí “tómame una foto con mis amigos” (quedó fantástica). Ya dentro sólo le dije a David “Bienvenido a México by Night!!!” (en alución al juego de rol “Vampiro la Mascarada”). David estaba sorprendido de ver a tantos personajes tan extravagantes, sobre todo muchos “vaqueros”. Después nos dimos una vuelta al “Oasis”, donde mi amigo quedó muy sorprendido al verme “ligar” con un chavo y que en menos de cinco minutos ya me había dado su teléfono y estabamos besándonos (“Me sorprende la rapidez con la que te mueves ahí, -dice David Maza- es como si te viera en tu hábitat natural”). Walter dijo que iría al baño pero ya no volvió, no lo encontramos y dedujimos que se había ido a su casa. Justo antes de irnos le dije a David “voltea y dime quien está atrás de mí”... ¡¡era Carlos Monsiváis, el famosísisisimo intelectual!!, mi amigo se quedó con la boca abierta. Pero como ya era tarde tomamos un taxi que nos llevó a mi casa, le dejé a David la cama grande y yo me dormí en la chica. No había dormido tan bien en mucho tiempo.
El domingo al despertar le ofrecí a mi amigo un 7up para que se desamodorrara, estuvimos platicando un rato de política y asuntos externos. Él y yo somos absolutamente diferentes y por algún motivo raro nos llevamos de maravilla. Mi amigo me invitó a desayunar al Sanborns de Interlomas y después de eso yo lo invité al cine, David me platicó que quería ver la película de los “Cuatro Fantásticos” pero que en todos los cines a los que había ido estaba doblada al español y el quería verla subtitulada... y la encontramos!!!. Vimos la película que resultó ser muy divertida (sobre todo si eres fan de los cómics, sino, será una buena película para ver un domingo con los cuates). Después de eso fui a dejar a David hasta el autobús que lo llevaría a su casa y solo se despidió diciendo “gracias por el fantástico fin de semana”. Recibí en mi celular un mensaje de Miguel Murillo, que habría otra “orgy party” pero en un hotel diferente. No encontraba el hotel, me perdí y caminé por mucho tiempo hasta que dí con el lugar. Creo que les parecí muy sospechoso a los guardias de seguridad del Hotel Sevilla (por el Monumento a la madre, donde sería la nueva fiesta) pues me siguieron durante un buen rato. Ya cuando me libré de ellos toqué directamente a la puerta de la habitación 705... llegué tardísimo, hacía horas que había empezado la reunión, había juguetes sexuales e instrumentos de tortura regados por todo el piso. La gente entraba y salía para follarse a Miguel, yo no me sentía tan bien, me había resfriado de un momento a otro y sentía que me había dado fiebre. Mejor me fui a mi casa donde me tomé unas pastillas y me dormí un rato. Me despertó el teléfono, era Miguel quien me preguntaba si no me había llevado yo su “butt plugger” (una cosa como tapón que se inserta en el ano) y le respondí que no, que la última vez que lo ví estaba en el baño... resultó que lo aventó al inodoro sin darse cuenta y éste se tapó. Fue divertido.
En resumen, fue un buen fin de semana.