Urban Edwin Forever
domingo, agosto 28, 2005
"Eres un imbécil"
Por andar follando ayer en los baños Mina con Gabriel "el Negro" no llegué a una cita que tenía con Jorge Salvador, a quien dejé esperando por una hora. Si hay algo que realmente enfurezca a Jorge Salvador es eso, que no cumplan con un compromiso, es la primera vez que me ocurre y seguramente la última. Cuando le llamé a su teléfono celular para disculparme (obvio le dije donde estaba) y decirle que iba para allá sólo me respondió "a mí no me vas a tratar como a tu viejito pendejo, eres un imbécil". Le dije que mejor hablábamos después, pero me volvió a marcar por teléfono para seguirme diciendo "eres un imbécil, un imbécil". Detesto cuando Jorge Salvador se pone así, me ha tocado verlo antes enojado con otros y es muy difícil calmarlo. Los hombres después de los cuarenta años pierden totalmente su tolerancia a los pendejos y son capaces de romper relaciones nomás por su orgullo. "Orgullo" es la palabra clave, pues no debo apelar a éste, sino a la "Razón" de Jorge Salvador. Mientras me decía "imbécil" una treintena de veces por teléfono yo no paraba de llorar avergonzado y Gabriel "el Negro" se sentía fatal por haberme retrasado, pero no fue su culpa, yo me dí cuenta que ya eran veinte minutos tarde pero me quedé esperándolo a que terminara de arreglarse, no iba a hacer la grosería de abandonarlo ahí. Es muy probable que con lo orgulloso que es Jorge Salvador no me perdone ésta. Me sentía pésimo y me dió un ataque de ansiedad, comí todo lo que encontré en la calle, no sé porqué, hambre no tenía, solo... lo hice, sacarlo de mi cuerpo es tan fácil como ir al baño y vomitarlo todo. Adoro a mi mecenas aunque a veces éste me haga sentir como basura, me recuerda lo que sentía con Víctor Olán, de hecho ahora que lo pienso se parecen. Mi relación con mi mecenas es muy extraña, cuando he tratado de definirla me es imposible. Siempre por ser la parte joven de la relación me toca esto, llorar. Es una relación donde hay mucho poder de por medio. De hecho cuando regresé a casa me quedé dormido con el teléfono a un lado por si decidía llamarme, pero no pude dormir, mi primer pensamiento al despertarme, tan solo hace unos minutos fue "¿me llegará a perdonar Jorge Salvador?". Una de las reglas del poder es crear dependencia.
