Urban Edwin Forever
sábado, agosto 13, 2005
"Sexo, drogas & Punk"

Me acabo de levantar hace rato, déjenme contarles lo que pasó. Recibí llamada de Miguel Murillo (el "esclavo" de Cancún) invitándome a una "orgy party" que se haría por Lomas de Sotelo. Yo estaba muy cansado y no sabía si aceptar ó no, pero al final fuí. Fue en el departamento de un chavo llamado Rolando, compramos cervezas y papas fritas, en un principio creí que no se haría nada, estábamos platicando, navegando por internet y mientras tanto en la televisión estaban pasando "Tacones Lejanos" de Pedro Almodóvar. Nos estabamos partiendo de la risa con un programa de TVE llamado "Dos rombos" que trata sobre sexualidad. Yo me estaba quedando dormido hasta que "empezó realmente la fiesta". A través de internet contactamos a Wenseslao, un rockero punk, quien en un principio me era indiferente pero al final me cayó bien (acabamos hablando de música y cómics). Las cervezas empezaron a pasarse de mano en mano y como en toda buena fiesta donde está Miguel Murillo salieron los "papelitos" con cocaína. Nunca la había probado, recordad que soy abstemio por convicción, pero quise inhalar para ver lo que se sentía, inhalé línea y media, les puedo decir que sientes la cara muy caliente y que cuando lo combinas con otra cosa, en éste caso poppers, sientes un descontrol total, después de un rato la boca te sabe amarga. No creo volverme un "junkie", era algo que quería experimentar y ya. El anfitrión, Rolando, estaba sumamente ansioso porque quería fumar marihuana y no había traído nadie, intentó contactar gente por la red para que trajera pero nada, no se dió. Los cuatro tuvimos sexo salvaje mientras en la otra habitación estaba dormida la mamá de Rolando (eso me pareció muy extraño, pero él me explicó que ya están acostumbrados en su casa a que lleve hombres a follar todas las noches). Yo le hice sexo oral a Rolando mientras Wenseslao se venía en la cara de Miguel. Cuando nos dimos cuenta que qué hora era ( 7 a.m.) todos nos vestimos y nos fuimos, agradeciendo al anfitrión la fiesta. Yo acompañé a Miguel (quien se regresa a Cancún éste lunes) y a Wenseslao hasta la parada de autobús hacia el Metro Chapultepec. Como yo soy el que vivía más cerca de la fiesta me fuí caminando tranquilo por las calles y llegué al departamento justo cuando empezaba a amanecer, me gustó el tono azul del cielo, creo que es hermoso.