<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/platform.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar/12677237?origin\x3dhttp://urbanforever.blogspot.com', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>

Urban Edwin Forever

sábado, septiembre 24, 2005

"Buscando objetos kitsch"

Pasé todo el día con Pedro Kóminik, prometí que le iba a ayudar objetos kitsch (máscaras de luchador, ropa de vinyl sadomasoquista, etc) para su nueva obra de teatro "El Hanto contra el Hijo del Averno". Nuestra primer parada fue en el tianguis del Chopo, donde la contracultura se reune (me encanta éste lugar lleno de darks, punks y skatos). Pedro quedó fascinado por los vestuarios. Yo me compré unos lentes como de Elvis Presley (ya saben, con diamantes de imitación) y también un marcador plateado (de los mismos que usan los graffiteros). Lo llevé a mi lugar favorito donde fabrican y venden artilugios sadomasoquistas, le encantó la vendedora, una mujer gorda y poderosa (Pedro dijo "las cosas que venden ahí son para uso rudo, para usarlas en actos sexuales, así de bien hechas están"). Incluso nos encontramos con unos amigos suyos, realmente extravagantes, con unos cuerpos como de adulto-niño, pero Pedro me explicó que eran así porque antes consumían drogas y ahora están en rehabilitación. Después nos dirigimos a la Condesa para ver la tienda "oficial" del famoso luchador "Hijo del Santo" y salimos muy decepcionados, la tienda era aburrida y pretenciosa, nada que ver con lo que esperaba (mal gusto, objetos kitsch) todo era como un ZARA pero mal hecho. Al final acabamos dirigiéndonos a Zona Rosa para comprar unas botas de luchador (muy largas), Pedro ya había visto todas las tiendas kitsch de Insurgentes.



Siempre he admirado mucho a Pedro, estando con él veo que todavía tengo mucho por aprender en ésto de ser una figura pública. Él dice que soy una de sus apuestas por el futuro. Platicando nos hemos dado cuenta de que tenemos muchos amigos "famosos" en común.

Como acabé temprano con lo de Pedro adelanté mi cita para cenar con Jorge Salvador. Estuvimos discutiendo las posibilidades sobre lo de mi desaparecida tarjeta y también lo de lo lento que van en ventas los cuadros. Estamos mandando cartas a diferentes galerías y casas de subasta. Hablar de negocios no me tranquiliza, sobre todo ahora que se acerca una exposición y no hay dinero.