Urban Edwin Forever
domingo, septiembre 11, 2005
"Todo el mundo tiene su América"
“Todo el mundo tiene su América y además tienen los trozos de una América imaginada que piensan que está allí afuera pero que no pueden ver”.- Andy Warhol.
Mi arribo a la ciudad de Los Ángeles fue más sencillo de lo que esperaba, los trámites fueron simples y sin complicaciones. Mi bienvenida a la ciudad me la dio Mickey Mouse desde un anuncio, quien se reía de mí, pues tomé el autobús hacia la dirección equivocada, en lugar de llegar a Santa Monica acabé en el peligroso Downtown L.A.
La arquitectura excelsa combinada con lo peor del mal gusto y la miseria absoluta, eso es Downtown L.A., no te preocupes por saber inglés, aquí TODOS son mexicanos. Estaba muy asustado pues la imagen no concordaba con lo que había imaginado. En cuanto creí ver una calle referencial me bajé del bus con maletas en mano, caminé por horas y llegué a un barrio pobre pobre, peligroso peligroso, lleno de tipos tatuados y con cara de pocos amigos. Al no encontrar la dirección alguien se apiadó de mi infinita estupidez y me dijo cuál era el bus correcto para abordar. Salí del guetto que no se ve más que en películas paupérrimas y poco a poco conforme me alejaba sentí como se limpiaba el aire mientras entraba a la zona de brillantes edificios de Wilshire Avenue, donde la gente bonita con su simple presencia me daban la más cordial bienvenida. Ahí ante mis ojos estaba Los Ángeles como yo lo había imaginado, lleno de rubias en patines y bikini, surfistas apuestos y el Océano Pacífico a tan solo una cuadra de mi hostal.
Al llegar a la recepción ya tenía un mensaje de Jorge Salvador y como lo esperaba ni el recepcionista le entendió (ya me he acostumbrado a ello). La habitación es como cuarto de puberto, con literas y varios chavos compartiendo el espacio. Me sentí como en la ONU, tan solo en la habitación 317 (donde me quedé) éramos dos chavos británicos, un canadiense, un alemán, un australiano, un suizo, un israelí y yo, el mexicano.
¡¡Todo aquí peca de hermoso!!, las palmeras, la playa, ¡hasta tienen un muelle con parque de diversiones!!. Tomé varias fotos, comí en un McDonalds cercano, aquí todos los empleados son ó latinos ó negros. Por un segundo pensé que mi “sex appeal” aquí no funcionaba, pero me dí cuenta que aquí soy güero en una tierra de güeros, y sigo teniendo mucho pegue con los mexicanos (supongo que por alto y blanco). Los muchachos aquí tienen cuerpos esculturales, muy blancos todos y llenos de tatuajes tribales, parecen sacados de teleserie, como de “Beverly Hills 90210”. Caminé y caminé, quería verlo todo, hasta que por accidente me topé con la más fabulosa de las tiendas... ¡¡KID ROBOT!!, quedé enarmorado de su enorme y caro muñeco de Andy Warhol (soy tan obseso que el libro que me traje para leer es “Warhol para principiantes” –pues quería que alguien idóneo me explicara lo que es América-). Me encantó de ésta tienda sus figuras japonesas de acción, sus juguetes de diseñador, etc. No pude entrar sin comprar algo, salí con un llaverito de CRACLE CRA CRA (un osito punk y rosa). Durante todo el tiempo que estuve en la tienda no paré de decir “Súper Kawaiii” (“súper bonito”). En la tienda me dieron publicidad de la nueva inauguración de Gary Baseman en el Pasadena Museum of California Museum of California Art el 15 de Septiembre.... ¡¡no llevo ni veinticuatro horas aquí y ya tengo mi primer invitación a un evento!! (me gusta la idea de conocer a un artista pop internacional que no sea yo).
Ahora me estoy preparando para ver mi itinerario de galerías, quiero ir a Bergamot Station a la famosísisisima Patrick Painter. Me encomiendo a todos los santos, no fui hecho con el mismo material con el que están hecho los otros seres humanos, algo que no se qué es lo que me hace más tenaz que el resto, creo en el trabajo constante, eso atrae a las musas.
Me duelen los pies de tanto que he caminado hoy, mejor me acuesto un ratito, también creo que debo bañarme. Ya le llamé a Mercedes Gertz pero me responde la contestadora, le dejé un mensaje para avisarle que ya llegué a la ciudad, que me gustaría entrevistarme con ella.
Mi arribo a la ciudad de Los Ángeles fue más sencillo de lo que esperaba, los trámites fueron simples y sin complicaciones. Mi bienvenida a la ciudad me la dio Mickey Mouse desde un anuncio, quien se reía de mí, pues tomé el autobús hacia la dirección equivocada, en lugar de llegar a Santa Monica acabé en el peligroso Downtown L.A.
La arquitectura excelsa combinada con lo peor del mal gusto y la miseria absoluta, eso es Downtown L.A., no te preocupes por saber inglés, aquí TODOS son mexicanos. Estaba muy asustado pues la imagen no concordaba con lo que había imaginado. En cuanto creí ver una calle referencial me bajé del bus con maletas en mano, caminé por horas y llegué a un barrio pobre pobre, peligroso peligroso, lleno de tipos tatuados y con cara de pocos amigos. Al no encontrar la dirección alguien se apiadó de mi infinita estupidez y me dijo cuál era el bus correcto para abordar. Salí del guetto que no se ve más que en películas paupérrimas y poco a poco conforme me alejaba sentí como se limpiaba el aire mientras entraba a la zona de brillantes edificios de Wilshire Avenue, donde la gente bonita con su simple presencia me daban la más cordial bienvenida. Ahí ante mis ojos estaba Los Ángeles como yo lo había imaginado, lleno de rubias en patines y bikini, surfistas apuestos y el Océano Pacífico a tan solo una cuadra de mi hostal.
Al llegar a la recepción ya tenía un mensaje de Jorge Salvador y como lo esperaba ni el recepcionista le entendió (ya me he acostumbrado a ello). La habitación es como cuarto de puberto, con literas y varios chavos compartiendo el espacio. Me sentí como en la ONU, tan solo en la habitación 317 (donde me quedé) éramos dos chavos británicos, un canadiense, un alemán, un australiano, un suizo, un israelí y yo, el mexicano.
¡¡Todo aquí peca de hermoso!!, las palmeras, la playa, ¡hasta tienen un muelle con parque de diversiones!!. Tomé varias fotos, comí en un McDonalds cercano, aquí todos los empleados son ó latinos ó negros. Por un segundo pensé que mi “sex appeal” aquí no funcionaba, pero me dí cuenta que aquí soy güero en una tierra de güeros, y sigo teniendo mucho pegue con los mexicanos (supongo que por alto y blanco). Los muchachos aquí tienen cuerpos esculturales, muy blancos todos y llenos de tatuajes tribales, parecen sacados de teleserie, como de “Beverly Hills 90210”. Caminé y caminé, quería verlo todo, hasta que por accidente me topé con la más fabulosa de las tiendas... ¡¡KID ROBOT!!, quedé enarmorado de su enorme y caro muñeco de Andy Warhol (soy tan obseso que el libro que me traje para leer es “Warhol para principiantes” –pues quería que alguien idóneo me explicara lo que es América-). Me encantó de ésta tienda sus figuras japonesas de acción, sus juguetes de diseñador, etc. No pude entrar sin comprar algo, salí con un llaverito de CRACLE CRA CRA (un osito punk y rosa). Durante todo el tiempo que estuve en la tienda no paré de decir “Súper Kawaiii” (“súper bonito”). En la tienda me dieron publicidad de la nueva inauguración de Gary Baseman en el Pasadena Museum of California Museum of California Art el 15 de Septiembre.... ¡¡no llevo ni veinticuatro horas aquí y ya tengo mi primer invitación a un evento!! (me gusta la idea de conocer a un artista pop internacional que no sea yo).
Ahora me estoy preparando para ver mi itinerario de galerías, quiero ir a Bergamot Station a la famosísisisima Patrick Painter. Me encomiendo a todos los santos, no fui hecho con el mismo material con el que están hecho los otros seres humanos, algo que no se qué es lo que me hace más tenaz que el resto, creo en el trabajo constante, eso atrae a las musas.
Me duelen los pies de tanto que he caminado hoy, mejor me acuesto un ratito, también creo que debo bañarme. Ya le llamé a Mercedes Gertz pero me responde la contestadora, le dejé un mensaje para avisarle que ya llegué a la ciudad, que me gustaría entrevistarme con ella.