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Urban Edwin Forever

domingo, septiembre 04, 2005

"Todos se llaman Daniel"

Ayer a las nueve de la noche estaba en el metro Barranca del Muerto esperando a mis amigos para llegar a la fiesta de Armando Troyo, primero llegó Danny, mi amigo de la primaria y después Daniel Z. Fue como una broma personal el hecho de que fuésemos tantos “Danieles” (mi segundo nombre también es Daniel). Esperamos a que llegara un primo de Danny, Carlos Milton, quien resultó también ser de Tepic (tuvo un programa radiofónico que me gustaba mucho cuando era adolescente).

Llegamos al lugar de la fiesta, ya había uno más borracho que la navidad cayéndose por los rincones. Por un segundo pensé en escapar de la fiesta pero mejor fuimos a comprar bebidas, pues éste borracho se las había acabado todas. Mi verdadero propósito de invitar a Danny a la fiesta fue descubrir si era gay (cuando te dice “ando con alguien” es casi un hecho). Él no me simpatizaba en la primaria, de hecho me caía mal, pero ya soy adulto (además de que también él creció y está muy guapo ahora).

Daniel Z. estaba muy interesado en Carlos Milton, de hecho éste también en él. Mi cuate se está recuperando del truene con su pareja (su primer pareja hombre, es bisexual y tiene mucho pegue con ambos géneros –envidiable-), algo que le ha dolido mucho, aún cuando pasaron ocho meses. Carlos Milton y él se quedaban mucho tiempo juntos y hasta se desaparecían de la vista de todos por un rato, era obvio que se habían metido al baño para hacerse mutuamente sexo oral, lo confirmé después a través de Daniel Z., quien también me dijo que tanto Danny como su primo eran bisexuales (éste último se lo comentó). Con eso dí por satisfecha mi curiosidad. Danny se pasó toda la noche platicando con los amigos actores de Armando, yo bailé y canté (a modo karaoke) con el resto.

¡¡Casi todos en la fiesta se llamaban Daniel!!, fue como humorismo absurdo, cada vez que le hablaban a uno todos volteaban.

El festejado, Armando Troyo, se turnaba para besarse con sus “galanes”, aún cuando quien prestara el departamento para hacer la fiesta había sido su ex, Angelo el Bailarín (no confundir con el otro Angelo). Apenas habían terminado hacía tres meses y éste Armando venía a restregarle en la cara sus nuevos amantes. Conozco a Armando desde hace años, me encanta como amigo pero como pareja no me gustaría, desecha a la gente con mucha facilidad, relaciones muy buenas las manda al diablo muy rápido. Armando Troyo iba con el cabello teñido con mechas rosas, muy á la Kabah. En un momento de la fiesta Armando puso un cortometraje que él había hecho para una clase de la escuela, pero le quedó muy bien, era contra la discriminación, le quedó fantástico, si lo mandara a competir a algún certamen ganaría sin duda, quizás hemos echado un primer vistazo a su futura carrera. Mientras pasaban la película Armando se besaba con su nuevo “novio”, Angelo el Bailarín solo decía “yo soy muy fuerte y no me molesta verlo besarse con otros” pero es obvio que sí. A Armando le encanta Kabah.

Salimos a la calle a conseguir taxi para regresar a nuestras casas pero ninguno nos hizo la parada, así que Angelo el Bailarín nos dijo que podíamos quedarnos a dormir en el departamento, tendió unas cobijas en el piso para que nos acomodáramos todos, pero fue sumamente incómodo, el piso muy frío y nadie estaba a gusto. Aún así tratamos de dormir hasta la mañana siguiente.
Danny y su primo Carlos Milton se despidieron mientras que Daniel Z. y yo fuimos a desayunar a Sanborns de Plaza Universidad. Sigue muy enamorado de su exnovio, ojalá pueda recuperarse pronto.