Urban Edwin Forever
jueves, septiembre 15, 2005
"When Edwin meets Gary"
Me he topado varias veces con éste chico surfer, el de barba al que llamo “Poseidón”, no se me sé su nombre ni tampoco hemos cruzado palabra pero estamos en el mismo piso. Me lo he encontrado en la calle y dentro del hostal. Mi imaginación con su cuerpo no tiene límites, pero creo que ya no es tanto dentro de mi cabeza. Después del desayuno continental me dirigí al baño a cepillarme los dientes y ahí estaba él orinando, no quise darle la mayor importancia hasta que veo que se me queda viendo al culo y medio se acaricia la polla, ¡¿qué fue eso?!, supe que lo hizo porque desde el espejo lo ví a los ojos y se puso todo rojo, volteando hacia otro lado. Sin duda no he perdido el toque. Mejor me fui a otro baño y ahí cerrando la puerta, sin ningún reparo me masturbé, lo gocé muchísimo, viendo como de mi glande salían gruesos chorros de espeso semen, así era porque no me había acariciado ni nada en los últimos días. Lo que me quedó de esperma en la mano me lo limpié con la lengua, creo que soy demasiado alcalino, me supo muy ácido. Una vez que me lavé me encontré con éste muchacho en el pasillo, iba con su novia pero igualmente nos quedamos viendo a los ojos, le sonreí y él estaba más nervioso que nada. No planeo hacer ningún otro acercamiento, al fin y al cabo me voy mañana. La idea del sexo es mucho más emocionante que el acto en sí, así que este chavo, “Poseidón” ha cumplido su cometido.
Volví a Downtown L.A., ésta vez para ir al MOCA a la exposición de Jean Michel Basquiat. Sé que hay museos mucho más importantes en Los Ángeles, como el Getty ó el LACMA, pero sentí que iba a aprender mucho más viendo la obra de Basquiat, la siento mucho más personal y relacionada a mi tiempo. Antes de llegar pasé por el Walt Disney Concert Hall y me quedé con la boca abierta, estaba frente a mí la mayor y más espectacular pieza de arte arquitectónico norteamericano, era como una nave espacial a punto de despegar hacia nuevos planetas. Finalmente llegué al MOCA y al entrar me veo rodeado de la colección más completa de piezas de la obra de SAMO ó mejor dicho Basquiat. Me sentí sumamente emocionado, había cuadros que ya conocía de la exposición que hubo en Bellas Artes, fue un sentimiento raro, como reencontrarse con los viejos amigos. Era algo fascinante ver piezas clave en la historia artística de Basquiat. Estaba más que sorprendido de la técnica y la furia dentro de cada cuadro, algunos eran enormes!!!. Incluso ví la primer pieza que él expuso en un museo (el famoso cráneo) y hasta la pieza que hizo a modo de tumba para Andy Warhol (¿soy el único que se persigna ante una pieza así?). Me gustaba quedarme en medio de los salones y ponerme a pensar en las pinturas. Aprendí mucho.
De ahí me dirigí al Pasadena Museum of California Art a la inauguración de la instalación de Gary Baseman. En la mochila llevaba mi libro de DUMB LUCK para que me lo autografiara. Creo que es muy emocionante esto de conocer a un artista plástico que te gusta. Tuve que tomar varios metros y caminar muchísimo hasta que llegué al lugar. Supe que había llegado cuando vi los muros del edificio con graffiti hechos por el inigualable Kenny Scharf!!!, estoy sumamente sorprendido, pues también pintó todo el garage con sus figuras tan groovy. Era tardísimo cuando llegué, creí que no lo iba a encontrar, pero ahí estaba, con un saco verde pistache y una camisa color rosa, con una cara de chico malo fantástica, platicando con los admiradores y posando para la prensa, mientras que en la azotea del museo había toda una glamorosa fiesta con dj, bartenders y socialités (ya saben: farsantes angelinos). Me le acerqué y le pedí su autógrafo, platicamos un rato, le comenté que venía desde la Ciudad de México y que admiraba mucho su trabajo, también le mostré mi carpeta de artista, parece que le gustó. Le pregunté que cómo lo hacía, publicar libros, las exposiciones, el show de t.v. (es el creador de la serie de televisión “Teacher´s Pet”), y me dijo “es una muy buena época para ser artista en Los Ángeles, hay muchas galerías nuevas, hace diez ó veinte años solo exponías si eras consagrado, ahora hay más oportunidades para los jóvenes”. Incluso me invitó a un evento el veinte de septiembre, pero no podré ir, ya estaré en México, es más, me regreso mañana. Volví al hostal con una sonrisota en la cara, ya saben, por haber recibido consejos de un famoso a mí, un “casi-famoso”.
Todos estos días le he estado llamando a Mercedes Gertz pero no me responde, siempre le dejo mensajes en su contestadora... ¿no habrá regresado de México?.
Volví a Downtown L.A., ésta vez para ir al MOCA a la exposición de Jean Michel Basquiat. Sé que hay museos mucho más importantes en Los Ángeles, como el Getty ó el LACMA, pero sentí que iba a aprender mucho más viendo la obra de Basquiat, la siento mucho más personal y relacionada a mi tiempo. Antes de llegar pasé por el Walt Disney Concert Hall y me quedé con la boca abierta, estaba frente a mí la mayor y más espectacular pieza de arte arquitectónico norteamericano, era como una nave espacial a punto de despegar hacia nuevos planetas. Finalmente llegué al MOCA y al entrar me veo rodeado de la colección más completa de piezas de la obra de SAMO ó mejor dicho Basquiat. Me sentí sumamente emocionado, había cuadros que ya conocía de la exposición que hubo en Bellas Artes, fue un sentimiento raro, como reencontrarse con los viejos amigos. Era algo fascinante ver piezas clave en la historia artística de Basquiat. Estaba más que sorprendido de la técnica y la furia dentro de cada cuadro, algunos eran enormes!!!. Incluso ví la primer pieza que él expuso en un museo (el famoso cráneo) y hasta la pieza que hizo a modo de tumba para Andy Warhol (¿soy el único que se persigna ante una pieza así?). Me gustaba quedarme en medio de los salones y ponerme a pensar en las pinturas. Aprendí mucho.
De ahí me dirigí al Pasadena Museum of California Art a la inauguración de la instalación de Gary Baseman. En la mochila llevaba mi libro de DUMB LUCK para que me lo autografiara. Creo que es muy emocionante esto de conocer a un artista plástico que te gusta. Tuve que tomar varios metros y caminar muchísimo hasta que llegué al lugar. Supe que había llegado cuando vi los muros del edificio con graffiti hechos por el inigualable Kenny Scharf!!!, estoy sumamente sorprendido, pues también pintó todo el garage con sus figuras tan groovy. Era tardísimo cuando llegué, creí que no lo iba a encontrar, pero ahí estaba, con un saco verde pistache y una camisa color rosa, con una cara de chico malo fantástica, platicando con los admiradores y posando para la prensa, mientras que en la azotea del museo había toda una glamorosa fiesta con dj, bartenders y socialités (ya saben: farsantes angelinos). Me le acerqué y le pedí su autógrafo, platicamos un rato, le comenté que venía desde la Ciudad de México y que admiraba mucho su trabajo, también le mostré mi carpeta de artista, parece que le gustó. Le pregunté que cómo lo hacía, publicar libros, las exposiciones, el show de t.v. (es el creador de la serie de televisión “Teacher´s Pet”), y me dijo “es una muy buena época para ser artista en Los Ángeles, hay muchas galerías nuevas, hace diez ó veinte años solo exponías si eras consagrado, ahora hay más oportunidades para los jóvenes”. Incluso me invitó a un evento el veinte de septiembre, pero no podré ir, ya estaré en México, es más, me regreso mañana. Volví al hostal con una sonrisota en la cara, ya saben, por haber recibido consejos de un famoso a mí, un “casi-famoso”.
Todos estos días le he estado llamando a Mercedes Gertz pero no me responde, siempre le dejo mensajes en su contestadora... ¿no habrá regresado de México?.