Urban Edwin Forever
martes, septiembre 13, 2005
"Zeitgeist"
Bergamot Station fue alguna vez una estación de ferrocarriles que actualmente es un complejo de galerías de arte de toda índole. Puedes encontrar cosas tan finas desde una gráfica de Basquiat hasta las instalaciones más locas y modernas. Los galeros no cambian mucho de los de Ciudad de México, los hay los que se portaron muy “amables distantes” (o sea que accedieron a ver mi carpeta de trabajo pero sin prometer nada) hasta los que me trataron con la punta del pie (casi casi como corriéndome del lugar). Prefiero a los “amables distantes” por sobre los “pendejos apegados”. Me dí cuenta de la escena del arte actual, por algún motivo raro somos muchos los artistas que hemos sido influenciados por el pop y el arte comercial, supongo que inconscientemente todos nosotros estamos unidos por el zeitgeist (el también llamado “espíritu de la época”).
Como acabé temprano me fui a Hollywood de shopping, y ví una galería de arte con una exposición maravillosa de artistas japoneses, “White Dunk”, que eran piezas inspiradas en los tennis Dunk de Nike. Fantástica. Había incluso una pieza hecha por Mazakazu Katzura (el autor de I´s y Video Girl Ai). Era algo espectacular. También fui al museo los Guiness Records y al Hollywood Wax Museum (éste me dio mucho miedo, no me gustan las figuras de cera, me ponen nervioso, como si fueran a brincarte encima en cualquier momento).
Septiembre 14 “Desperate Virgin in Downtown L.A.”
Estoy demasiado caliente, no he follado con nadie ni me he masturbado en varios días. Me encuentro demasiado excitado por cualquier cosa (trato de tener en mente que yo vine aquí para buscar galerías, no para follar, aparte mi papá me hizo prometer que no cogería aquí). Las regaderas en el hostal son para todos los del piso, así que siempre ves entrar y salir gente. Ví a un muchacho surfer precioso, con una barba dionisiaca, creo que para futuras referencias lo llamaré “Poseidón”, lo ví afeitándose el vello púbico con su polla a medio parar, muy rosa del glande, hice un esfuerzo sobrehumano para no lanzarme a mamársela y sentir el golpe de su esperma contra mi lengua y deslizarse en mi garganta.
Tratando de no pensar en sexo me dirigí a Chung King Road, en la Chinatown de L.A., donde está el cúmulo de las galerías de arte. Me dirigí a mi obsesión personal, la famosísisima “The Happy Lion” (los conocí en la MACO del año pasado), e increíblemente, la galera Lexi Brown ¡¡me reconoció!!, platicamos un rato y hasta vió mi trabajo, dijo que le parecía muy interesante, muy “día de los muertos”. Me dijo que ya tenían su agenda llena, a lo que respondí “puedo esperar, me gustaría un espacio aquí en el futuro si tienes una exposición colectiva próximamente ya tienes mi tarjeta, me gustaría mucho colaborar aquí”. Ví otras galerías pero ésta es sin duda mi favorita.
Volví a ir a Downtown L.A. porque ahí vi muchas tiendas de ropa y zapaterías. Entré a una tienda muy punk y ahí vi ¡¡tennis Converse de mi número!!!, ¿saben lo complicado que es encontrar calzado del número 11 en México?. Me probé muchísimos pares, yo quería unos verdes pero no había de mi número, así que acabé comprándome unos rojos, divinos. También ví que vendían parches para la ropa y me compré uno que decía “Bitch” (o sea, algo adhoc a mi personalidad) y otro que decía “Fuck men” pero me equivoqué al pedirlo y le dije al chavo que me atendió “Dame el de Fuck me!!”, inmediatamente me tapé la boca y me puse a reír y solo dije “creo que me he delatado yo solito”. Sí, ando extremadamente caliente.
Como acabé temprano me fui a Hollywood de shopping, y ví una galería de arte con una exposición maravillosa de artistas japoneses, “White Dunk”, que eran piezas inspiradas en los tennis Dunk de Nike. Fantástica. Había incluso una pieza hecha por Mazakazu Katzura (el autor de I´s y Video Girl Ai). Era algo espectacular. También fui al museo los Guiness Records y al Hollywood Wax Museum (éste me dio mucho miedo, no me gustan las figuras de cera, me ponen nervioso, como si fueran a brincarte encima en cualquier momento).
Septiembre 14 “Desperate Virgin in Downtown L.A.”
Estoy demasiado caliente, no he follado con nadie ni me he masturbado en varios días. Me encuentro demasiado excitado por cualquier cosa (trato de tener en mente que yo vine aquí para buscar galerías, no para follar, aparte mi papá me hizo prometer que no cogería aquí). Las regaderas en el hostal son para todos los del piso, así que siempre ves entrar y salir gente. Ví a un muchacho surfer precioso, con una barba dionisiaca, creo que para futuras referencias lo llamaré “Poseidón”, lo ví afeitándose el vello púbico con su polla a medio parar, muy rosa del glande, hice un esfuerzo sobrehumano para no lanzarme a mamársela y sentir el golpe de su esperma contra mi lengua y deslizarse en mi garganta.
Tratando de no pensar en sexo me dirigí a Chung King Road, en la Chinatown de L.A., donde está el cúmulo de las galerías de arte. Me dirigí a mi obsesión personal, la famosísisima “The Happy Lion” (los conocí en la MACO del año pasado), e increíblemente, la galera Lexi Brown ¡¡me reconoció!!, platicamos un rato y hasta vió mi trabajo, dijo que le parecía muy interesante, muy “día de los muertos”. Me dijo que ya tenían su agenda llena, a lo que respondí “puedo esperar, me gustaría un espacio aquí en el futuro si tienes una exposición colectiva próximamente ya tienes mi tarjeta, me gustaría mucho colaborar aquí”. Ví otras galerías pero ésta es sin duda mi favorita.
Volví a ir a Downtown L.A. porque ahí vi muchas tiendas de ropa y zapaterías. Entré a una tienda muy punk y ahí vi ¡¡tennis Converse de mi número!!!, ¿saben lo complicado que es encontrar calzado del número 11 en México?. Me probé muchísimos pares, yo quería unos verdes pero no había de mi número, así que acabé comprándome unos rojos, divinos. También ví que vendían parches para la ropa y me compré uno que decía “Bitch” (o sea, algo adhoc a mi personalidad) y otro que decía “Fuck men” pero me equivoqué al pedirlo y le dije al chavo que me atendió “Dame el de Fuck me!!”, inmediatamente me tapé la boca y me puse a reír y solo dije “creo que me he delatado yo solito”. Sí, ando extremadamente caliente.