Urban Edwin Forever
jueves, octubre 27, 2005
"Confesiones en la Profesa"
Hoy me levanté muy temprano, a las 9:30 a.m. (cuando lo usual en mí es levantarme casi al mediodía) para llegar a tiempo a mi cita al MUMEDI (Museo Mexicano del Diseño), había quedado de verme con Álvaro Rego, uno de los directores del lugar pero a pesar de mis esfuerzos por llegar a tiempo... él no estaba!, había salido de viaje y no había vuelto, así que en el folder donde venía la propuesta le escribí a mano una carta explicándole el porqué deseaba exponer ahí. Después de eso me levanté muy campechanamente para decirle a la encargada "dadle esto en cuánto llegue, si sabe lo que es bueno lo sabrá apreciar", incluso atrás dibujé uno de mis famosos "gatos pulpo" con uno de mis slogans favoritos "One day I am gonna rule the World!" ("Un día yo voy a dominar el Mundo!")
Como me quedaba de paso el templo de la Profesa quise entrar a rezar, ahí es donde ví un confesionario ocupado por un padre con cara de pocos amigos pero aún así decidí confesarme, hacía mucho que no lo hacía. Lo primero que me pregunta es "¿Hace cuánto fue tu última confesión?", le respondí que hacía más de un año puesto que mi anterior confesor había muerto(el Padre Manuel Pérez, q.e.p.d.). Sin conocerme ese cura se puso a decir que yo no cumplía con los mandamientos de Dios, que lo manipulaba para mis fines egoístas y que no tenía nada que hacer ahí, ¡¡Váyase a la chingada!!, a mí nadie me dice esas cosas. Soy consciente de que todo lo que soy se lo debo a Dios, pero no voy a perder mi tiempo ni mi energía en fanatismos religiosos, ya lo hice mucho tiempo en mi adolescencia y nadie me lo agradeció, ahora creo firmemente que todos los seres humanos somos extensiones del poder del Altísimo a través del cuál obra sus milagros, pero que un padre de cuarta categoría venga a fregarme con sus ideas cerradas del siglo XIX no me va, al final le parecí tan pecador que ni penitencia me dió "Pídele perdón a Dios" y solo me persigné delante de él, al final le lancé un beso al aire del modo más desafiante posible. 'Que se joda el Vaticano si no sabe adaptarse a las circunstancias de la época moderna!.
Como me quedaba de paso el templo de la Profesa quise entrar a rezar, ahí es donde ví un confesionario ocupado por un padre con cara de pocos amigos pero aún así decidí confesarme, hacía mucho que no lo hacía. Lo primero que me pregunta es "¿Hace cuánto fue tu última confesión?", le respondí que hacía más de un año puesto que mi anterior confesor había muerto(el Padre Manuel Pérez, q.e.p.d.). Sin conocerme ese cura se puso a decir que yo no cumplía con los mandamientos de Dios, que lo manipulaba para mis fines egoístas y que no tenía nada que hacer ahí, ¡¡Váyase a la chingada!!, a mí nadie me dice esas cosas. Soy consciente de que todo lo que soy se lo debo a Dios, pero no voy a perder mi tiempo ni mi energía en fanatismos religiosos, ya lo hice mucho tiempo en mi adolescencia y nadie me lo agradeció, ahora creo firmemente que todos los seres humanos somos extensiones del poder del Altísimo a través del cuál obra sus milagros, pero que un padre de cuarta categoría venga a fregarme con sus ideas cerradas del siglo XIX no me va, al final le parecí tan pecador que ni penitencia me dió "Pídele perdón a Dios" y solo me persigné delante de él, al final le lancé un beso al aire del modo más desafiante posible. 'Que se joda el Vaticano si no sabe adaptarse a las circunstancias de la época moderna!.

