Urban Edwin Forever
sábado, octubre 01, 2005
"Es tan solo otro trabajo"
Me levanté ésta mañana y me puse a terminar de leer el capítulo sobre Arte en el libro “The Philosophy of Andy Warhol (From A to B and Back Again)”, fue bastante divertido, me encanta la parte en que Warhol “¿Porqué la gente cree que los artistas son especiales?, ¡es tan solo otro trabajo!”, después recibí una llamada de Jorge Salvador para ver si nos veíamos hoy en la tarde, le dije que sí.
Le hablé a César el Vampiro a su celular, para confirmar lo de vernos en la noche, me dijo que todos estarían en el café Mitomanía, que habría show de Drag Queens. Tomé el metro y llegué justo a tiempo, Héctor estaba ahí con dos de sus amigos, le pregunté por César y me dijo “Fue a esperarte al metro, ¿qué no lo viste ahí?” por supuesto que no, yo le dije que llegaba directamente al lugar, no era mi culpa si se perdía del show, que por cierto era horrendo, a las dragas se les caía la peluca ó de un de repente el audio se les iba, además de que eran lo menos parecido a quienes imitaban, parecía un show de travestis principiantes. César acabó llegando un rato después con un muchacho nuevo, Aldo, ya me había hablado de él, me dijo que quería intentar algo con él y que era guapísimo, le deseo suerte pero ya lo ví y no creo que sea nada guapo, es más, está feo y sin chiste, creo que harán un pareja sensacional. El plan original era jugar rol pero como se nos hizo tarde y cada quien tenía que llegar a su casa mejor lo dejamos para otro día y nos despedimos. En el metro ví a un muchacho que me gustó mucho, de pelo largo y barba, iba con un amigo y le saqué plática, hasta me dio su número telefónico, pero es demasiado chico (tiene veinte años) y creo que mejor no le llamaré.

Le hablé a César el Vampiro a su celular, para confirmar lo de vernos en la noche, me dijo que todos estarían en el café Mitomanía, que habría show de Drag Queens. Tomé el metro y llegué justo a tiempo, Héctor estaba ahí con dos de sus amigos, le pregunté por César y me dijo “Fue a esperarte al metro, ¿qué no lo viste ahí?” por supuesto que no, yo le dije que llegaba directamente al lugar, no era mi culpa si se perdía del show, que por cierto era horrendo, a las dragas se les caía la peluca ó de un de repente el audio se les iba, además de que eran lo menos parecido a quienes imitaban, parecía un show de travestis principiantes. César acabó llegando un rato después con un muchacho nuevo, Aldo, ya me había hablado de él, me dijo que quería intentar algo con él y que era guapísimo, le deseo suerte pero ya lo ví y no creo que sea nada guapo, es más, está feo y sin chiste, creo que harán un pareja sensacional. El plan original era jugar rol pero como se nos hizo tarde y cada quien tenía que llegar a su casa mejor lo dejamos para otro día y nos despedimos. En el metro ví a un muchacho que me gustó mucho, de pelo largo y barba, iba con un amigo y le saqué plática, hasta me dio su número telefónico, pero es demasiado chico (tiene veinte años) y creo que mejor no le llamaré.