<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/platform.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar/12677237?origin\x3dhttp://urbanforever.blogspot.com', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>

Urban Edwin Forever

viernes, octubre 28, 2005

"Oda al desastre"

Lo que pasó anoche bien podría titularse “Oda al Desastre”. Iba a haber una subasta de la galería 10/10, organizada por la socialité Viviana Corcuera para recaudar fondos para la campaña política de Beatriz Paredes (quien se lanzará para el cargo de jefe de gobierno de la Ciudad de México –la Metrópolis más grande del mundo-). El primer error fue en la invitación que decía que el evento iba a ser en el 201 de la calle de Tennyson cuando en realidad era en el... ¡102!. Al llegar al restaurante ICI (donde sería el evento) ví que estaba lleno de gente que fácilmente he visto en varias revistas del corazón (QUIÉN, Hola!, Actual, etc.) y yo iba con el atuendo equivocado (jeans, tennis nike, camisa de vestir y saco color verde pistache, pero a nadie le extraño, todos me veían como “el artista”, aunque habíamos varios entre el público). Los meseros estaban sirviendo champagne y canapés, estaba todo fantástico, pero... la gente estaba demasiado dispersa, no había sistema de sonido y Viviana Corcuera (vestida en un apretado traje negro, como de bruja) estaba furiosa (parecía urraca) porque su evento parecía ir directo al fracaso. Cuando empezaron la subasta no había ni micrófono, Norman Bardavid fue hecho a un lado (Viviana Corcuera quizo hacer de ésta una subasta silenciosa similar a la que hizo con los vestidos de la primera dama Marha Sahagún, no le funcionó entonces, no le funcionó ahora) hasta que le dieron el martillo y pareciera que al público le gustó el caos reinante en el ICI, pues se vendió un Toledo en $40,000 pesos, pero pareciera que le obligaron a parar en el mejor momento de la subasta. Dos dibujos que doné no salieron a la venta, pero estoy contento pues el valor se octuplicó (de $300 a $2,500 pesos) sin que yo moviera un dedo. Al final del evento mientras sostenía una copa de champagne ví a la candidata Beatriz Paredes despedirse de todos y cuando llegó conmigo me dio la mano y le dije “La admiro mucho, doné un par de obras para su campaña, deseo que tenga todo el éxito del mundo... mucha luz”, me agradeció el detalle, incluso se tomó una foto conmigo y hasta me regaló un broche de plata con el logotipo de su campaña (un corazón). Jorge Salvador dice que ya me codeó con los famosos y que casi ya soy un “pintor de la corte”. La parte mala de todo esto fue que cuando salimos del ICI (aparte de toparnos con la irritante Florencia Riestra) se nos ponchó una llanta del coche, tuvimos que parar un taxi para que nos la cambiara. Al llegar a casa solo pensaba en dormir, fue una noche muy agitada.